Estadio Mary Terán de Weiss - Ex Parque Roca
Buenos Aires
Tipo de Obra
Estadio Multipropósito
Ubicación
Ciudad de Buenos Aires
Estado
Obra en finalizada en 2006
Nuestra Intervención
Estructura: Columnas, vigas, gradas, escaleras y anillos perimetrales de circulación.
Superficie
13.000 m²
Corría el año 2006 y Argentina se preparaba para ser sede de la semifinal de la Copa Davis. Fue entonces cuando recibimos una propuesta tan ambiciosa como inspiradora: construir el estadio de tennis más grande de Sudamérica hasta el momento, en tan solo tres meses. Sabíamos que aceptar implicaba innovar, ser creativos, trabajar con velocidad y bajo presión. También sabíamos que contábamos con la experiencia, la tecnología y el equipo para hacerlo posible.
El estadio fue concebido como un espacio multipropósito con capacidad para 14.500 espectadores sentados. Su diseño en forma de óvalo buscaba garantizar óptimas condiciones de visibilidad desde todos los sectores, al mismo tiempo que facilitaba una circulación fluida y segura de los espectadores en cada rincón del recinto.
Desde Astori desarrollamos una solución estructural basada en elementos de hormigón premoldeado: columnas, vigas, gradas, escaleras y anillos perimetrales de circulación. Cada una de estas piezas fue fabricada en nuestras plantas industriales bajo estrictos estándares de calidad, para luego ser transportadas mediante camiones especiales y montadas con precisión en obra.
El mayor desafío del proyecto fueron, sin dudas, los plazos ajustados. Fabricar, trasladar y montar en solo tres meses nos llevó a afinar procesos, optimizar recursos y superponer tareas con una planificación precisa. Tanto fue así que, a solo una semana de comenzar la fabricación, ya estábamos montando las primeras piezas.
Durante el desarrollo de la ingeniería de cada elemento premoldeado, la prioridad fue asegurar una ejecución ágil y rigurosa, respetando con fidelidad el diseño original. La precisión en ángulos, geometrías y dimensiones fue clave para garantizar los criterios de circulación, visibilidad y seguridad que exige una estructura de esta magnitud.
Y así fue como construimos, en tiempo récord, el estadio más grande de Sudamérica hasta ese momento. Nos propusimos hacerlo en 90 días, y lo logramos en 85. Más que una marca temporal, fue una demostración de lo que sucede cuando el compromiso, la capacidad técnica y la confianza en el equipo se alinean para alcanzar lo extraordinario.
